martes, 19 de agosto de 2008

Comprar la Universidad de Lima?...

No pueden ni con su propio campus,y quieren comprar el de la Universidad de Lima, desfachatez al deslizar información falsa, incluso a través de medios de comunicación masivos y reputados como Perú21. Señor Chang* (ex rector de la USMP), sabemos la influencia que tiene en el gobierno (Alan García*, ex docente de la USMP, pata del alma de Chang) , ser ministro de educación no es poca cosa, pero tratar de desestabilizar una institución seria para provecho de su centro de estudios sería un tanto desvergonzado.

Quizás no sea usted, quizás sea otra persona ligada a la Universidad San Martín, dejar de inventar chismes incoherentes igual sería bueno. Acá muestro el comunicado que la Universidad de Lima mandó a los alumnos y trabajadores, puesto que también soy asistente de cátedra y el rumor causó más risa que miedo a los docentes.

Sí pues, la de Lima compra casas aledañas, construye super edificios, incluso el de posgrado es uno de los más modernos de Sudamérica, revoluciona totalmente la biblioteca haciéndola única en el país, y luego va y se lo regala a la USMP para mandar a todos los alumnos a un internado lejos de la ciudad. Alumnitos engreidos como yo que serían incapaces de viajar miles de kilómetros para ir al trabajo, volver a almorzar, regresar nuevamente para las clases, ver a mi enamorada que estudia en otra universidad, ir a comer alguito, dejarla en su casa, y regresar a dormir. Trayecto: Lurín - San Borja - Lurín - San Borja - Lurín - Monterrico - Lurín, todo en combi (o en Soyuz).

Marketing sucio, estrategia desestabilizadora que muchas veces se convierte en un boomerang, normalmente poco recomendada salvo casos extremos y de desesperación, mejor es sobresalir por propios medios que embarrar a la competencia.

Para mayor información de las construcciones que podré disfrutar poco (puesto que ya termino la carrera en un año) pueden visitar la página web de la universidad, ahí encontrarán fotitos de los nuevos edificios www.ulima.edu.pe

* No digo que alguna de las personas nombradas sea responsable del rumor, las menciono resaltando la directa relación que tienen o tenían con dicha casa de estudios. Incluso podría ser un tercero, un cuarto o un quinto, que quiera embarrar ambas instituciones. No lo sabemos.





LA UNIVERSIDAD DE LIMA NIEGA LA VENTA DEL CAMPUS UNIVERSITARIO DE MONTERRICO

Recientemente, en algunos medios de comunicación se han difundido versiones infundadas sobre una supuesta venta del campus universitario de Monterrico.

En relación con ello, la Universidad de Lima deja en claro la falsedad de esta información, dado que en función de sus estatutos y de su misión institucional no es cierta ni viable la posibilidad de dicha transacción, ni en el presente ni en el futuro.

Asimismo, es igualmente falso que la institución tenga como proyecto un nuevo campus al sur de Lima, tal como refieren dichas versiones.

Contrariamente a estas informaciones, la Universidad de Lima se encuentra en pleno proceso de ampliación y modernización del propio campus de Monterrico, pensando en el beneficio y facilidades para su comunidad universitaria.

Esta ampliación, la mayor en su historia, contempla la edificación de un nuevo pabellón de aulas y laboratorios, la construcción de tres estacionamientos subterráneos para más de 1.100 vehículos y la creación de un nuevo parque de 20.000 m2 de extensión. Además, próximamente se inaugurará la nueva biblioteca, que estará equipada con los más modernos sistemas.

Así, la Universidad de Lima sigue creciendo, siempre al servicio de la formación académica de pregrado y postgrado, de la investigación y la extensión universitaria.



Universidad de Lima
Oficina de Imagen Institucional

Teléfono 437 6767 anexo 31201

miércoles, 23 de julio de 2008

Ya me aburrí de Chespirito




Me aburrí hace tiempo, desde que tengo 5 años, era lo único en televisión además de Augusto Ferrando, otro personaje que me causó ganas de hacer deporte al aire libre y profundas depresiones si no podía salir de casa en esos tiempos donde el cable ni asomaba por la cabeza de mis padres. Idiota y repetitivo, discúlpenme los fanáticos acérrimos pero nadie puede negar que es cierto, siempre las mismas “bromas”, nunca pude diferenciar entre un capítulo nuevo y uno antiguo, siempre el mismo callejón oscuro, a excepción del veraniego capítulo de la playa, golpes y torpeza con sol.

Un poco agresiva la palabra “idiota” pero no encontré una mejor palabra para definir las continuas torpezas del chavo y su pandilla, no contentos con eso, apelan a la violencia, aunque sutil, a falta de argumentos. Nadie se salva, adultos y niños son irracionales y patéticos estereotipos. Socialmente hablando, discriminan y se burlan de los pobres, los gordos, los altos, los flacos, los viejos, los feos, etc, apelan a emociones tan desagradables como la pena que se pueda sentir por un huérfano abandonado que reside en un barril (aunque según algunos datos, el chavo dormía en el departamento 8 y el barril era su salita de estar)

Genio de la comicidad es un calificativo muy alto para alguien falto de originalidad, es como que le digan genio del marketing a Tongo por venderse haciendo o diciendo cualquier tontería, aunque me hace reír más que Chespirito definitivamente. Pensándolo bien, genio del marketing debe ser el que ha movido a los medios para cubrir la llegada, estadía, vida y obras del mexicano. Más genio aún, lograr homenajes hasta en el Palacio de Gobierno, con mayúsculas por que la casa presidencial se lo merece, mientras tenían que preocuparse de temas de “interés nacional” recibían al chavo en una salón de lujo para cantar con el Presi; ni hablar de todos los programas televisivos que se sumaron a la campaña “adora a Chespirito y anda al teatro”.



Una burla el homenaje en “Habacilar”, una burla al respetable público televidente, una burla a Chespirito y su esposa, una burla a la niña que soltaba lágrimas y a la anciana que aseguraba ver el chavo desde “muchacha”, cometieron el error de comentar la edad de la señora, 86 años cumplidos, o sea que la muchacha ya estaba algo grandecita cuando el programa vio la luz, creo que a los 50 uno ya debería haber superado las ansias infantiles de ser fanático de un personaje mediático.

Exponer a una niña con discapacidad y exagerar su fanatismo por el chaparrón no me parece lo más ético del mundo, aunque a estas alturas casi nada es ético, ni yo; además, me pareció un tanto preparada la escena lacrimógena, la cartita escrita a ¿papa Noel? deseando conocer a su ídolo era un tanto fuera de este mundo.

También pasearon por el Congreso, mientras un ciudadano común y corriente necesita pases especiales para darse una vueltita, a Chespirito lo premian por “mérito a su labor y actividades artísticas en bien de la niñez y la juventud” ¡Qué pasa en el Perú! Que premien a Torres Caro por su labor en bien de sí mismo, es lo mismo que hizo Roberto Gómez Bolaños, llevarse una taquilla gigante por su obra de teatro, premiada por nadie, con actores que basan la calidad de su trabajo en personajes planos y predecibles, aunque ya lleva varios años en escena sigo pensando que el éxito es producto mediático ¿La entrada para verlos? La más barata 86 soles (se agotaron rápido), 236 era el precio más próximo (fuente: página de Teleicket), eso es un verdadero aporte a la niñez, quizás si se hacia una gratis para los niños del algún hospital se la hubiera creído.

Involucrado con el narcotráfico, luego su problema amical con “Quico” (o Kiko), pero sigue siendo un ejemplo para los más pequeños, y no me refiero a los enanos (o chaparros), como él mismo reconoció, ni en su país lo han homenajeado tanto. Es que así somos nosotros, atentos y cariñosos con los demás. Así somos nosotros, homenajeamos cualquier cosa, siempre hay motivo para brindar.

Mi queja no es contra el buen viejito, tiene su gracia, tiene su estilo, tan malo no es su programa. Mi queja es contra todo aquello que se armó para darle taquilla, y lo “pavos” que somos al caer en eso, creyendo cosas como la supuesta genialidad de la que goza o su buen corazón al servicio de la comunidad. Voy contra ese que arma cortinas de humo para distraernos, juego sucio, dos poderes del Estado aplaudiendo a un cómico de lo más sencillo, al que le tengo que reconocer eso, siempre ha sido sencillo y no se ha dejado abrumar por toda la cantaleta armada en su “honor”.

Típico episodio con risas pre grabadas, golpes, y más:

martes, 24 de junio de 2008

Dibujitos



Cuando era púber siempre quería escribir mi nombre en un lugar visible, dejar una marca, un recuerdo. No importaba la superficie: pared, carpeta, silla, brazos enyesados, brazos de mis amigas, piernas de mis amigas, etc. Muchas de estas marcas eran producidas por aburrimiento, desgano, figuración, o afán informativo: “yo estuve aquí”, “yo estoy con tal (y con cual también)”. Luego me dijeron que debía crear una firma, la cual, para afinarla y no olvidarla, hacía mil veces en cuadernos y toda clase de papel que se cruzara en el camino.

La explicación de este comportamiento es simple, según los especialistas, a esa edad necesitas afirmar tu identidad, fortalecerla, dejar en claro que existes y hacer saber a los demás que estás ahí, incluso marcar tu territorio. Algunos con más énfasis que otros, pero este comportamiento “normal” debería acabar con la adolescencia y no causar mayores inconvenientes. Ahora sal por tu ventana y chequea el muro del frente, es probable que algún idiota con pintura en aerosol haya escrito su nombre jodiendo la fachada de ese inmueble.

Estos pobres desorientados que insisten en marcar su terreno con mensajes alusivos a su equipo favorito de fútbol, o peor aún, escriben algo indescifrable que en teoría debería poder proyectar su nombre. Una serie de garabatos escuálidos, faltos de forma e in entendibles, malogran miles de paredes en la ciudad causando una grave atentado estético y, peor aún, afectando el bolsillo de los propietarios.

Estos improvisados artistas creen que nos interesa su nombre estampado en nuestras casas, o que su vida sentimental podría removernos las emociones casi extintas cuando salimos a la calle, frases como “te amo y esta obra de arte lo demuestra” son comunes en varios puntos de la urbe, no contentos con eso lo deben hacer de tamaño súper familiar, como para que el barrio entero lo vea. Peores son aquellos que defienden ideales extintos como el comunismo o la anarquía, o aquellos vándalos poetas que alucinan versos cliché y repetidos eslóganes, qué difícil esa palabra, la escribiré algún día en alguna pared de alguna casa.

U, AL SC, SB, CDM, CMD, ONU, OMS, VIH y etcétera de siglas que ahorran espacio en los cada vez más reducidos muros urbanos, los cinco primeros se refieren a equipos de nuestro alicaído campeonato local, los demás son simple mención honrosa. Así puedes armar mensajes con menos gráficos, ahorras pintura y salvas muros. Si soy hincha de la U, escribo Y dale U en tu casa, viene un hincha de alianza y tacha la U y pone encima Zona Grone, de yapa aumenta Sur con la “U” volteada. Como si voltear una letra haría mejor o peor a algún equipo de fútbol.

No puedo negar el arte e ingenio de muchos que utilizan muros como lienzo, pero en su mayoría son tipos con autoestima baja, sin una personalidad definida y con demasiadas ganas de llamar la atención, como lo dije alguna vez ¡Que escriban un blog! No se libra ningún barrio, ningún distrito, vas a ver nombres de gente desconocida por cualquier lado ¿Si tanto quieres que te conozcan, no sería mejor que hagas algo elogiable que genere reconocimiento social? O por último, si tan pandillero eres, roba un banco y cuando te capturen sales en el periódico, matas dos pájaros de un tiro, te recluimos en un penal y dejas de pintar paredes.

No comprendo cómo hay gente que compra pintura en aerosol únicamente para eso, gastan sus centavitos, que pueden servir para alguna colecta nacional de esas que están de moda, en una cuestión inútil y perjudicial para muchos. Pareciera condición necesaria para ser pandillero, cargar tu latita, tu cuchillo y un par de cortes en el brazo.

Lo peor de todo es que ni siquiera utilizan colores interesantes, por favor, si vas a pintar mi pared, hazme algo bonito, tómate tu tiempo, respira, a ver si te intoxicas con la pintura.

Un grupo de chicas de aquellas... aburridísimo video, pero muestra lo inútil de esta práctica.

jueves, 24 de abril de 2008

Al que nace bestia... es inutil que lo eduquen



Pero tranquilos, tampoco abogo por que a los casos perdidos no les enseñen nada, al menos a escribir y a sumar deben aprender, porque leer sería mucho pedir, leer comprendiendo por supuesto. No desmerezco el deseo de superación de algunos, pero como dicen por ahí, zapatero a sus zapatos, pues ahora digo “vedette a sus tangas”.

Mónica Cabrejos dice ser periodista, la prensa chicha la apoya, la gente en las calles la apoya, su mugroso canal la apoya (disculpen la expresión pero es el adjetivo menos ofensivo que encontré) Resulta que ahora tener tu bloque de espectáculos en un noticiero matutino te da el título de periodista, ella se jacta de haber pasado por la universidad, estoy rogando al cielo que no sea la mía, puesto que siempre hay fallas en un proceso, el margen de error de mi universidad tiene algunos representantes que avergüenzan: Jesica Tapia.

La morocha piernona decidió enfrentarse a Jaime Bayly ¿Es una burla acaso? Incluso le inventó un sobrenombre “Jaimito de Tangamandapio”, imagino que aludiendo a Jaimito el cartero, personaje del chavo del ocho que decía proceder de ese lugar, apuesto mi vida a que la presentadora no tiene idea de que es un pequeño pueblo mexicano. Vengo escuchándola cuatro días seguidos, pues hay que informarse de vez en cuando para escribir, y algo puedo asegurar: ha llevado el “periodismo” al “vedettismo”, por la Sarita (no Manrique) que ni a Magaly le he visto tremendo mamarracho televisivo.

Mónica se jacta de saber la definición de “fuente periodística”, al parecer, es lo único que aprendió, no se cansa de repetirlo una y otra vez, además de asegurar que Bayly no maneja dichos conceptos ¿Le pagarán por ser bruta? En ese canal sí, mientras más idiota eres, más te pagan (no incluyo a la gente detrás de cámaras porque a ellos no les pagan) Enfrentarse a un periodista con 20 años de experiencia, es como si el “machito Gómez” le quiera dar clases de fútbol a Ballack.

Un dato, la Cabrejos estudió en la misma universidad que Florcita (no Floricienta) la hija de Susy Díaz, uno de los cerebros más brillantes de la política, el vedettismo y la figuración desmedida; sería bueno mencionar dicha casa de estudios, solo nos brinda calidad, y todos sabemos que Mónica aprendió qué es una "fuente", Universidad San Juan Bautista, problemas de la masificación educativa, tenemos que observar pasivos algunas mutaciones, cruces como vedette – periodista, periodista – chichero, chismosa – periodista y etc.

Al diablo con la seriedad, es momento de ocuparse del ampay de Tenchi ¿quién es ese tipo? Parece ser un dibujo animado. Consolemos todos a Sara Manrique, démosle tribuna al gordo Gonzales, esa no la vieron, Mónica presentó gentilmente el programa de aquel espécimen, una horrible imitación del reputado Gastón Acurio, “La tribuna de Alfredo” se llama, no lo vean, es realmente malo. Un hijo más de RBC “televisión limpia, de calidad”. Belmont ¿Cómo puedes hacer tanta tontería? En fin, eso será motivo de otro post.

Sigamos con la morena. Le hicieron un reportaje en Panorama, ¿dónde más se lo podían hacer? El magacín de su canal que más parece un periódico chicha en movimiento, aparece como heroína, aquella humilde chica que salió del barrio pobre para superarse y ser una estrella que brilla con luz propia. Un ejemplo para toda mujer con instintos de “bataclana”.

Y este jueves por enésima vez dijo “no volveré a hablar de Jamito, por que no tengo nada que hablar de ese señor, esta es la última vez que lo menciono, por que ya le gané” y etc de cosas sin sentido. Viene diciendo que va a frenar su roche desde hace dos semanas, eso le quita credibilidad, eso da cuenta de su afán marketero, pero como ella no es una buena comunicadora, no sabe que el escándalo tiene un fin y que pasado mucho tiempo deja de ser rentable, así que deberá apuntar a otro lado, incluso podría volver a las tangas, porque entrevistar a lucecita o a angelito ya no rinde (aún no sé quienes son esos dos, pero siempre los mencionan). Una cosa más, el tono de voz que utiliza juro que es parecidísimo al de Susy Díaz, no nos extrañe que se lance al congreso en las próximas elecciones ¿Total? Ya tiene su cartón de periodista.

Una muestra de la calidad periodística de Mónica y su equipo.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Las actuaciones en el colegio...



No me refiero a actuaciones deportivas, académicas o simplemente al desempeño rutinario, común de la mayoría de escolares. Hablamos acá de las insoportables actuaciones artísticas que involucran números preparados por los mismos chicos en ocasiones especiales, llámense día del padre, día de la madre, día del niño, día de San Pedro y San Pablo, inicio de la primavera, final de la primavera, cumpleaños del director, día del maestro, del campesino, y etcétera de festividades que me demoro en enumerar por que no se me ocurría algo para continuar. Al final es lo mismo, no importa que celebren, los actos son aburridas repeticiones de algo que ya se hizo.

Quien no ha visto la representación de “Grease” una y otra vez en diferentes colegios de nuestro país, si Olivia Newton viera los remedos de baile que ofrecen vestidos como payasos fuera de época no volvería a pisar el Perú ni a balas. Ese no es el único número repetido una y otra vez, pasemos al arte lírico, “a cocachos aprendí” pobre y triste personaje que fue maltratado en su niñez únicamente por limitaciones mentales, la falta de retención no era su culpa, ahora sería un niño hiperactivo tratado eficientemente en algún colegio de aquellos a los que siempre quise asistir, por ejemplo los reyes rojos o la casa de cartón (no quiero decir que ahí traten estos problemas, solo sirve para graficar). Pero lo más espantoso no es imaginarse los golpes por no saber la tabla de multiplicar, sino aguantar las mímicas mal hechas por parte de los niños y su voz chillona en el micrófono; abrir los brazos alternadamente cada vez q terminan una frase no es exactamente la representación gestual del arte lírico.

Volvamos al baile, por que al menos recitando poemas puedes despertar el interés por la lectura, pero imitando una coreografía de Britney Spears, lo único que puedes incitar es a los viejos calentones. Pero los bailarines se esmeran, generalmente los más “popularcitos” del salón son los que arman el número, en secundaria por supuesto, por que en primaria aún contratan profesores para que enseñen algún baile típico (pérdida total de dinero) sin embargo rescatan algo de nuestra cultura de vez en cuando. Para la coreografía de la tal Britney es necesario ensayar durante las horas de clase, se hace importante llegar a la perfección para concretar una actuación de calidad en el evento, por supuesto a nadie le importa, pero ellos igual pierden clases con ese pretexto, qué más puedes pedir cuando estudias en el colegio. No contentos con esa ventaja, se animan a ensayar también “a la salida”, entonces la atracción de tan grato momento del día ya no son las “mechas”, sino ver a las más ricas del salón ensayando su bailecito, por ahí que te liga algo, suele pasar, igual es pretexto para perder tiempo, aunque pensándolo bien… los escolares no tienen nada más que hacer (yo tampoco, por eso escribo tonterías).

Pasemos a los “sketchs” ¡aburridísimos! ¿No hay guionistas para eventos de este tipo? Son los mismos hace 50 años, la del empleado que soñó todas las desgracias posibles al patrón, la de Pimpinela o Juan Gabriel con su “querida no me ha sanado bien la herida”, ¡maldita sea! O malditos sean los poco creativos que siguen con la misma vaina cada año.

Aunque asistir como espectador tiene alguna que otra ventaja, puedes divertirte viendo a las madres afanosas tomando fotos a sus hijos vestidos de “cholitos”, de militares, de vedettes (sin excluir edades), o de cualquier cosa que amerite un disfraz. Verlos correr por el maquillaje o alguna falla en el vestuario también es divertidísimo, y las peleas de las madres por hacer que sus hijos sobresalgan son interesantísimas, van desde ponerles faldas más cortas hasta enseñar movimientos de baile nunca antes vistos. Además, si hay donde sentarse, siempre te cae tu pan con algo de cortesía, o, al final, en el aula se arma el “compartir”, compartes puro chizito y gaseosa, te felicitan por tu buena actuación, se toman más fotos, las viejas piensan que su hijo(a) o hija(o) o hijo/hija (especialmente si son bailarines masculinos que se mueven mejor que las chicas) está listo para ingresar en el mundo de Chollywood, no importa si es como vedette o como dueño de una peluquería.

Pobres mis hijos, tendrán pocos recuerdos de sus inicios como figurettis de la sociedad. No es necesario presentar alguna estupidez, refrito, o ridículo para sobresalir, pero cada uno hace lo que mejor le sale, es por eso que en Estados Unidos la industria de las porristas y bailarines es grandísima, se mueven millones de dólares alrededor de coreografías inútiles y repetitivas ¿No te animaría ver una rubia en minifalda saltando y gritando por ti? O mejor aún ¿No te anima ver a Britney en MTV moviéndose con montón de tipas atrás? Pero una cosa es animar, y otra aburrir, y lo que hacen estas actuaciones en el colegio es aburrir al 90% de asistentes, son obsoletas y no convocan espectadores, hay algunos buenos ejemplos de colegios que rompen el esquema, pues habrá que seguirlos.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Crónica de barrenderos



Son las 4:30 de la mañana, Lima sigue oscura, para variar hace frío, un frío húmedo que invita a quedarse acostado. Javier se levanta a recalentar lo que cocinó su mamá ayer, coloca sus cosas en la mochila y está listo para partir, él vive en Las Delicias (Chorrillos), es una hora de viaje hasta el local de la empresa que queda en Surquillo. Dice que en su distrito no barrería las calles, él trabaja en San Isidro, y aunque parezca absurdo, hasta en este trabajo existen escalas sociales.

Una vez en la “base”, se alistan como bomberos, las bromas sobran en los vestidores mientras se ponen el uniforme, en este caso, la empresa se encarga de entregarlos limpios cada día; muy diferente es el panorama en otros distritos, en el mismo Surquillo un despintado polo manga corta distingue a los barrenderos. Una vez en el bus que los lleva a su zona de trabajo, sorpresivamente todos sacan su almuerzo y empiezan a comer, los que no tenían compraron su menú de S/. 3.50 antes de subir, si no alcanza, el tamal con pan francés es una buena alternativa. Silvia observa mi extrañeza y responde mi pregunta sin que yo la haya hecho “si no comemos ahora, no aguantamos hasta la hora de almuerzo”. Empiezan a barrer a las 7 de la mañana, descansan desde las 12:30 hasta la 1:15, reinician la faena hasta las 3 de la tarde, si es que acaban. En teoría son ocho horas de trabajo, sin embargo, barrer más de tres kilómetros diarios no es tarea sencilla, aparte de esfuerzo exige técnica utilizando la escoba o escobillón (según sea el caso) cada uno de ellos genera un agraciado paso que combina movimientos de piernas y brazos.

El sol comienza a brillar, Javier se queja, el uniforme sirve contra el frío, además evita insolaciones, pero al calentarse es insoportable, sofoca, quema, él no puede parar hasta acabar. Cada descanso significa más tiempo en la calle, deben cubrir su ruta en el horario asignado, para verificar esto existen los “observadores”, jóvenes chismosos que van en bicicleta o caminando y que informan sobre los pormenores sucedidos en el día, ellos comentan que al inicio reportaban un gran número de faltas, ahora se limitan a informar que la jornada culminó sin novedad, han logrado una relación amigable basada en el respeto mutuo y algunas concesiones.

Javier estudia derecho en una universidad privada, va en el quinto ciclo y confía en terminar pronto, su trabajo le ayuda a pagar algunas cosas, sobre todo la deuda de la tarjeta de crédito. No es el único con estudios superiores, el señor Nicanor, un viejito canoso que recoge desperdicios a lo largo de la Javier Prado, es contador de profesión, perdió su trabajo hace unos años, ahora se distrae caminando y pinchando papeles en la berma central de la avenida. La señora María estudió pedagogía en un instituto, me cuenta que su hija va a postular a la Católica, seguirá alguna carrera de ingeniería, su ex esposo financiará el proyecto, pero ella asegura que “con su humilde sueldo aunque sea para los pasajes le alcanza”.

Un barrendero en San Isidro gana entre 500 y 700 soles, depende de la antigüedad, aunque el índice de rotación es alto, entran y salen cada mes de la empresa. Son pocos los que se iniciaron directamente en la municipalidad del distrito, ellos coinciden en que las diferencias no son grandes, incluso algunos afirman que trabajaban con menos presión antes de que se privatice el servicio en el 2005. Se forman colas para dejar currículums los días lunes, es que les ofrecen todos los beneficios de un trabajador en planilla, AFP, seguro social, CTS, vacaciones; poco a poco aquellos antiguos trabajadores ediles van siendo reemplazados por jóvenes mejor preparados físicamente para el duro trabajo.

Según la jefa de Recursos Humanos de Relima, Doris Ventosilla, a la totalidad de trabajadores que laboraban directamente con la comuna se les incorporó con todos los beneficios a la empresa, asegura que lo mismo hicieron cuando ingresaron a operar en Lima Metropolitana el año 95; sin embargo, en este caso, las quejas fueron numerosas, con argumentos como que no reconocían la antigüedad de los empleados o se les ofrecía sueldos menores. Además, insistió en recalcar los programas y talleres a los que asiste el personal; Javier canta en el coro, también juega fútbol en las olimpiadas, Silvia va al taller de lecto escritura, ella dice que es “solo para afinar un poco”.

Se rotan para trabajar domingos, los sorteados llegarán tarde a la imperdible pollada a pesar de que su jefa les ha dicho que no quiere saber nada de estos actos festivos, las razones son variadas, por ejemplo se forman muchas parejas entre los compañeros de trabajo, esto genera demasiados conflictos. Javier me cuenta de un divorcio a raíz de una pollada, “él la ampayó con otro, en venganza se fue con otra, ahora ella vive con su trampa, y los tres siguen trabajando juntos”, habría que verlo para creerlo, pero muchos corroboran los datos, incluso salen más historia a la luz, por ejemplo “la madrina”, aquella gentil señora joven que “inaugura” a los nuevos integrantes del equipo.

La formalización en el rubro de la limpieza pública no es exclusiva de Relima, existen otras empresas como Petramas o INITEC que siguen la ruta de la modernización de equipos y mejora continua del servicio, pero no solo la empresa privada ha decidido sobresalir, municipalidades como la de Miraflores o Surco prescinden de la tercerización y llevan a cabo excelentes iniciativas.

El almuerzo, más ligero que el desayuno, se hace más agradable con la presencia de un sereno en bicicleta, Javier me cuenta que se acerca por Yovana, una simpática y habladora joven que se une al grupo luego de terminar su cuadra. Ella tiene enamorado, un jardinero de la misma empresa, los jardineros ganan más, aunque la aspiración de la mayoría es llegar a ser chofer del camión recolector en el turno de la madrugada, fácilmente pueden llegar a percibir 3000 soles de sueldo al mes.

Acaban su ruta, esperan al bus que los llevará a la base, nadie les dirá gracias por dejar limpia la ciudad, si no notaron su presencia menos notarán su ausencia, pero seguramente seguirán ensuciando.

viernes, 9 de noviembre de 2007

De fiestitas II


Sentado en la mesa veía un show realmente bonito, raro para un quinceañero, en estas fiestas se apela normalmente a la huachafería. Que la agasajada baile con su padre es normal, pero que baile hasta con el mozo ya escapa de los límites, todos los hombres haciendo cola para compartir una pequeña porción del danubio azul, o peor aún, “tiempo de vals” de Chayanne, un, dos, tres (bis). Luego viene el brindis de honor, con palabras de honor. Si supieran que sus hijas ya perdieron el honor, pudor y todo lo que podrían perder… (No en todos los casos).

Esta ceremonia fue ligerita, la chica estaba vestida decentemente, el vestido de princesa lo dejó olvidado en la casa de muñecas y decidió presentarse con una minifalda bien mini, ligerita como la ceremonia ¡La torta era de verdad! Y estaba rica, y no tenía pititas para jalar amarradas a algún anillo sorpresa. No hubo paje (o chambelán) que tuviera que pasar el roche de su vida bailando con la cumpleañera promoviendo un espectáculo digno de un cuento de hadas al estilo Shrek, no descarto la presencia de paje-ros ya que a esa edad es requisito indispensable para seguir vivo.

La fiesta era para los adolescentes, no para la familia entera. Es que muchas veces incluyen abuelos en sillas de ruedas, tíos de los tíos, las primas solteronas, y un sin fin de familiares sedientos o hambrientos dedicados a observar el comportamiento de “estos chicos de ahora”. Hubo una buena distribución del espacio, ya no se formaban las dos clásicas filas de mujeres frente a hombres, ni se pisaban los pies unos a otros. Además repartían tragos suaves a los niños, por que siguen siendo niños, no los dejaban con sed, pero tampoco los embriagaban. Un niño ebrio normalmente hace tonterías, yo fui un niño ebrio, es una experiencia de vida. También es horrible ver como la mesa de los adultos rebalsa de botellas y tú por ser un pobre adolescente no tienes derecho a tomar nada. Me pareció buena opción lo que hicieron en aquella fiesta.

¿Y qué hacía yo en un quinceañero? A mis veintitantos me pueden acusar de “chibolero”, acepto que las adolescentes de ahora se ven mejor que las de antes, pero esa no era la razón de mi presencia, éramos un grupo de amigos en la fiesta de la hermanita de una amiga, y trago gratis siempre llama.

Para variar, nuevamente sentado, es el problema de no bailar. Pero el asunto esta vez fue mejor, los matrimonios son de otro nivel, hay más trago y menos restricciones con la comida. La gente se esmera más, previo ruego para que el gasto justifique al menos 20 años de matrimonio. La familia se encuentra, aunque ya todos saben lo que vendrá, danubio azul, baile con el padre y la madre, y el primo, y el tio, y la tia, y la otra tia, y todas las mesas. Todos aguantan felices, hay licores y cena gratis, incluso si no has llevado regalo, malditas listas de novios ¿habrá gente que les haga caso?

Resulta que Yola Polastri anima matrimonios, la muy antigua animadora de programas infantiles que tiene un ojo de vidrio y no sé cuantas operaciones por diversas enfermedades sigue activa a sus miles de años, es un milagro que siga caminando, paradójico que aquella que animaba tus mañanas infantiles ahora anime tus noches de boda, suena medio retorcido. Cobra mil dólares, es todo un lujo, más caro que el local ¿bailará reggeatón con la mano en el tobillo?

Pero ella no estuvo presente esta oportunidad, realmente pagaría por verla, debe ser como Tongo en Gótica (ocurrencias peruanas). Aunque si hubieron dos personajes interesantes, subidos en zancos caminaban entre la gente que bailaba, y al ritmo de la música lanzaban espuma. Al cabo de un rato volvieron a aparecer, esta vez con globos, más tarde fueron gorros multicolores, ya después los pobres aparecieron sin zancos por que deben haber estado cansadísimos.

Bailar con mi abuela nunca fue tan divertido, y ni qué decir con mi mamá, incluso bailé con mi hermana, un poco más y sacaba a bailar a la que me traía cerveza. Todo lo que uno hace para no sentirse solo y abandonado en una mesa con gente extraña alrededor. Tengo una edad difícil para esas cosas, ya estoy grandecito para asistir, pero muy niño para departir totalmente con los viejos, y me falta crecer para andar con los jovencitos treintones. O sea, ni pretender abordar a alguna amiga soltera de la novia.